martes, 5 de octubre de 2010

Si me quiedo quieta podré recordar


El cielo ha amanecido azulado, celestito, tiene un toque de alegría. Si logras despertarte temprano puedes apreciarlo. Sales a calentarte con los pequeños rayos de sol, es un lindo día de primavera. Se huele en el aire que pronto podrás salir a jugar todos los días y no parar hasta la noche. Es rico salir en la mañana, eso me han dicho.

Hoy quise salir temprano, sin despertar a nadie, pero mi mamá me escuchó desde su pieza. Me llamó despacio, no quiere hacer despertar a papá, estuvo trabajando y debe descansar. Me gusta verlos en su pieza, son los reyes allí. Me habría gustado ser una princesa, o algo parecido, pero para eso puedo salir a jugar.

Mi mamá se levanta y me lleva al baño, yo me quiero levantar para ir a saludar a las flores.

Me hace cariño en la mejilla y me peina con la mano.

Oigo un carro fuera de la casa, salgo corriendo a mirar por la ventana; la vecina va a la feria. Quedo mirando a mamá y luego me voy a mi pieza, le digo que quiero usar ese vestido, ese azulcito que tanto me gusta.

Todo empieza a moverse en mi casa, mi hermano se levantó al igual que yo, pero se puso a jugar con la perrita.

Me viste y salgo de la casa, al antejardín. Tiene un crespón hermoso, lo saludo, me gusta él, en esta época le salen unas flores rosadas. Yo recojo una semilla y la abro, tiene unas pequeñas pelotitas verdes, unos pelitos amarillos. Los dejo a un lado y me siento en la entrada. Que lindo es ver en la mañana varias cosas; pasa la gente y me saluda, mis amigas me miran y me sonríen. Me gustaría que fuera tarde para salir a divertirme, pero sé aprovechar estos momentos, luego, cuando hayan pasado, no lo sé, 10, 15, 20 años, recordaré esto y me alegraré.

Quiero que esto nunca acabe, quiero quedarme aquí por años, saber que no me pasará nada pues estoy detrás de unas rejas, al lado está mi casa, donde está mi mamá que me acoge siempre en sus brazos.

Sale a regar y le digo que me gusta el olor a pasto mojado, me dice que me suba a la entrada, que me puedo mojar. Yo le hago caso, porque no quiero mojarme mi vestido. Tiene unos moños muy lindos y me encanta.

Estoy distraída y no sé si quien me habla es mi mamá o el crespón o la mariposa que se posó en las rosas de más allá.

Cierro los ojos, respiro lentamente y me encuentro frente a la pantalla de mi computador, sonrío con alegría y nostalgia. Pasaron años de ese tiempo y al igual como lo sabía en ese momento, esas memorias siempre estarían aquí, muy dentro de mí.

La mariposa siempre vuelve a saludarme y el crespón se toma un soplido y me avisa que llegó la primavera.

María Oyaneder


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Escuchando Mi papá y mamá de Inti Illimani Histórico, me hizo recordar muy bien este momento de mi niñez. Quise tanto esa época, me encantaría haberme quedado por siempre allí, ahora parece tan lejano.
No quiero que se me olvide ese tiempo. Quiero salir a jugar sin tener que preocuparme de que tengo que estudiar o trabajar, sólo jugar.

Todo eso me ayudó a ser quien soy.

3 comentarios:

  1. que lindo ,tierno , nostalgico :) yo tambien qiero solo jugar

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  2. ooo amiga que eres tierna!! muy linda la entrada, se nota una fuerte carga emocional y puedo ver perfectamente cada cosa que describies y sentirme parte del relato,¡esta genial! me gusto mucho^^ te quiero amiga, ojala nos veamos pronto^^
    cuidate
    xao

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Hola!
Gracias por pasar por mi blog, espero que me dejes tu comentario^^
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María O.